Matahari con olor a Chispas.
Ayer entré en un cuarto que me obligué a no pisar para ver si los ratoncitos de la Cenicienta se apiadaban de mí y realizaban su magia. No. Disney no vino y yo entré parapetada en un traje EPI. Calcetines, botas de fútbol, una chancla soltera. La papelera llena de cafés fríos y envoltorios varios. El edredón tirado ,parecía un cadáver recién salido del universo Stephen de apellido King . Me pegué con el plumas y mi sorpresa fue mayúscula al encontrar la prueba de un delito. La adolescencia es un territorio comanche para el niño que intenta dejar de serlo . Es como un bañista intentando con sus brazadas escabullirse de las garras de Tiburón. Así os veo luchar contra la inocencia. Huyendo . Sin entender que en esa etapa vivís seguros, felices... Las Lolitas que abandonan sus muñecos para jugar con otros ingenuos.Nosotras que sabemos letra porque hemos sido las malas de la película desde antaño. Brujas todas aunque nunca hayamos tocado una escoba... Ese caminar sinuoso, esas pieles ...